11 October 2006
Entiendo las políticas de conciliación como políticas de familia, las que tienen en cuenta todos los derechos de los miembros de la familia, el padre, la madre y todas las personas que dependen de ellos, por tanto el Estado debe ayudar a mejorar la situación de las familias porque éste no puede ser indiferente a las decisiones que éstas tomen, ya que si los padres dejan de cuidar a sus hijos pasan a ser personas dependientes del estado, si las familias se desestructuran se crean sociedades más violentas, si el fracaso escolar sigue en el nivel actual, generamos capital humano que no precisamente eleva el nivel económico del país. Si no les enseñamos los valores de tolerancia, solidaridad, convivencia y trabajo en equipo, haremos monstruos para la convivencia. Igual que se apoya actividades beneficiosas para la sociedad se debe apoyar a las familias, máxime ahora que los padres no lo tenemos fácil para compatibilizar con el trabajo, sobretodo porque trabajamos más cuando mayores responsabilidades tenemos. Esto es algo que me llama realmente la atención del mercado laboral actual. A los 50 en plena madurez, el mercado empieza a considerarte anciano y se activan políticas de prejubilaciones, justo cuando dispones de más tiempo y tienes en teoría menos cargas familiares, pero de los 25 a los 45 años eres realmente activo que es justo el período que en condiciones normales necesitas educar a los hijos y crear una familia. En España que convivimos hasta 3 generaciones en una familia y donde yo creo que más se utiliza a los abuelos para el cuidado de nuestros hijos. Gracias abuelos, porque sino estuvieses cerca, no seríamos capaces de trabajar y divertirnos y educar a nuestros hijos.
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