Conciliar hay que proponérselo

pablo escribió esto alrededor de la hora de comer:

Soy padre de una niña preciosa de 2 años y cada vez que llego a casa y mi hija me dice “papi, te quiero mucho�, yo claro, alucino y pienso  “pero que suerte hemos tenido�. Todo empezó cuando mi mujer por motivos de trabajo me planteó mi derecho y obligación a la conciliación por lo que tenía que llegar varias tardes muy pronto del trabajo. Esto era inusual para mí, incomprensible y pensé que no me podría organizar por la cantidad de horas que pasaba en el trabajo , y por tanto me negué rotundamente. El planteamiento inicial fue un sí o sí, por parte de mi mujer, pues ya había adquirido compromisos de ocio y trabajo a los cuales ella no podía renunciar.

Así que decidí asumirlo y disfrutarlo. Aunque me quejé ante ella para hacer valer mi derecho, el  mero disfrute del tiempo que pasé con mi hija, en la primera semana, me hizo olvidar esa línea de negociación con mi mujer, pues se veía reflejado en mi cara lo mucho que había disfrutado yendo al parque con la enana, bañándola y jugando con ella.  Esa semana mi hija estaba más próxima a mí, que a su madre. Adquirimos más afinidad, y comprendí que los hijos son crueles, pues según el tiempo que pases con ellos, así te tratarán y en algunos casos, te podrán hasta negar el saludo.

Ahora que mi conciliación es rutina, la niña va creciendo y me comunico más con ella, pues habla por los codos, lo cual resulta más divertido. Ahora ya no renunciaría a ese tiempo con ella. Mi mujer está contenta, yo también y la niña también, y lo que es más importante, mi trabajo sale igual de bien, por no decir mejor, pues me organizo de otra manera para ser mucho más productivo al tener menos horas disponibles para trabajar. Ha sido cuestión de tiempo y mentalización pero al final he conseguido ser  más productivo en el trabajo y más feliz en mi vida privada y profesional.

BASTA YA. VIOLENCIA DE GENERO NO

INES escribió esto alrededor de la hora de comer:

El día 25 de noviembre es el Día Internacional contra la Violencia de Género, y WORKCILIA quiere manifestar que la prevención es la base de todas las medidas efectivas que podemos establecer en el marco de la empresa privada.

La violencia de género no sólo se produce dentro del ámbito doméstico, también se inicia en el ámbito empresarial, fruto de relaciones sentimentales de mujeres y hombres que encuentran a la pareja en su ámbito de trabajo u otro tipo de circunstancias.

Todos los agentes sociales tenemos que ser conscientes de la importancia de colaborar en la prevención y detección de la violencia de género. El acoso sexual en la empresa, contiene unas cifras alarmantes, y obliga a establecer con carácter urgente en las empresas, medidas que posibiliten el análisis, detección y prevención de conductas de agresores, que por el ámbito donde se produce (laboral) quedan impunes o incluso en algunas organizaciones son conductas que la empresa no condena aplicando las máximas sancioens que se pueden establecer para los agresores.

Las empresas no tienen por lo general políticas de relaciones entre empleados/das que puedan derivar en comportamientos de acoso, bien por razón de sexo, bien sexuales propiamente dichos.

No basta con establecer un protocolo de detección del acoso con el fin de aplicar el procedimiento sancionador existente en el Convenio Colectivo, pues a nadie se le escapa la dificultad probatoria que suponen estas conductas constitutivas de delitos.

Es necesario fijar una política de gestión de relaciones, para evitar cualquier comportamiento que pueda afectar a la intimidad del equipo humano que conforma una organización.

La claridad y la persecución por parte de los responsables de las compañías serán claves. Liderar en todo tipo de acciones y manifestar todo tipo de comportamientos en toda la comunicación interna, constituye una de las mejores herramientas, pues de esta manera, el agresor, sabrá que si se atiene a determinadas conductas, será castigado, perseguido y sancionado por la organización en la que trabaja, con la consiguiente pérdida de empleo, además de otras sanciones civiles y penales por las que será juzgado.

En muchas ocasiones, las conductas del agresor, pasan desapercibidas para la Dirección de la empresa, pues la lejanía de los centros de trabajo, para aquellas que cuentan con centros en toda España, hace difícil el establecimiento de un control dentro y fuera del horario de trabajo.

A todas aquellas mujeres que han muerto víctimas de violencia de género, un recuerdo muy especial. Tan sólo pedimos que sus familiares hayan encontrado la calma, y por lo menos, su muerte haya servido para comenzar una nueva vida, para los hijos/hijas que dejaron sin madre y sepan que la muerte, no ha sido en balde.